Fútbol
jueves 31 de octubre de 2019 - 03:04:39

En partido de locos, Liverpool eliminó de la Copa de la Liga al Arsenal; triunfo del United

INGLATERRA - COPA DE LA LIGA ► Un Liverpool alternativo, plagado de habituales suplentes, avanzó a cuartos de final de la Copa de la Liga en un partido loco, superando al Arsenal en la tanda de penales (5-4 tras empate 5-5), este miércoles. El campeón de Europa y actual líder de la Premier League estuvo muy cerca de quedar eliminado, ya que llegó a ir perdiendo 4 a 2 en la segunda mitad del partido y consiguió el gol del 5-5 ya en el descuento final, gracias al belga Divock Origi. En otro encuentro, se destacó la eliminación del Chelsea al caer 2-1 ante el Manchester United. Marcus Rashford anotó los dos tantos del United en Stamford Bridge (minutos 25 y 73). En el 61 había igualado de manera provisional el belga Michy Batshuayi (61).

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Arsenal y Liverpool deleitaron al mundo del fútbol con una oda al juego de ataque y un partido lleno de polémicas, remontadas, emoción y goles en el último minuto que terminó con victoria en los penales de los reds, tras el 5-5 del tiempo regular, certificando su pase a los cuartos de la Copa de la Liga.

Un encuentro que ya de antemano deparaba emoción pese a las ausencias destacadas en ambos bandos, especialmente en Liverpool. Los de Jürgen Klopp sacaron un equipo plagado de suplentes, sin ninguna de sus estrellas. Ni Mohamed Salah, ni Virgil van Dijk, ni Sadio Mané, ni Roberto Firmino salieron de inicio y el conjunto lo sintió.

No de primeras, puesto que se adelantaron en el marcador gracias a un tanto en propia puerta del desafortunado Mustafi a los cinco minutos. El gol del alemán presagiaba otra noche de pesadilla para Arsenal, que sin embargo se repuso antes del descanso con tres goles.

El primero de ellos fue el más polémico. En una acción iniciada por Mesut Özil, que volvió a jugar más de un mes después, una serie de rechaces y un último despeje de Caoimhin Kelleher dejó la pelota a placer al uruguayo Torreira para que la empujase en posición antirreglamentaria.

La ausencia de VAR impidió que la acción se revisase y Arsenal volvió al partido para que el que lo rompiera de verdad fuera la estrella incipiente Martinelli. El brasileño, que ya había logrado esta temporada un doblete, se reafirmó con otro antes del descanso.

Recogió una bola suelta dentro del área para poner el 2-1 y definió un centro lateral para el 3-1.

Pero cuando todo sonreía Arsenal, un penal por una caída del jovencísimo Harvey Elliott, debutante más precoz en la historia de la Premier, lo transformó James Milner, evitando que Liverpool se fuera muerto a los vestuarios.

El propio Milner se empeñó en enterrar más a los suyos y una horrorosa cesión hacia Kelleher terminó con el robo de Maitland-Niles y el tanto del inglés.

El 4-2 no desanimó a Liverpool, que se abonó a la épica. Un golazo de Alex Oxlade-Chamberlain de volea hizo rugir a Anfield, que recurrió al héroe del año pasado para empatar el encuentro.

Divock Origi marcó una preciosidad dándose la vuelta al primer toque y encañonando a Emiliano Martínez. Anfield estalló, pero el fútbol se reservaba un jarro de agua fría para las almas de Liverpool.

Un 5-4 por medio de Joe Willock que abortaba momentáneamente otra remontada de Liverpool y que regresaba a los gunners a la noche de un 30 de octubre de 2012, cuando le hicieron 7 a Reading. Un 5-4 que daba el penúltimo giro al partido, quizás uno de los mejores del año en Inglaterra o al menos, de los más emocionantes. Faltaba la nota final, que volvería a poner Origi con una especie de chilena pasado ya el minuto 93, mandando el encuentro a los penales.

En la tanda, ambos equipos marcaron sus tres primeros lanzamientos hasta que Dani Ceballos falló. Origi y Curtis Jones marcaron los suyos y esta maravilla llamada fútbol terminó.

Cargado de tensión, polémicas y goles, Liverpool selló su pase a los cuartos de final y Arsenal cede una de las copas a las primeras de cambio, discutiendo aún más la posición de Unai Emery.

 

 

Rashford despierta en Stamford Bridge

Marcus Rashford, el hombre que el Manchester United espera como futura estrella, despertó este miércoles para anotar los dos goles, uno de ellos maravilloso, que eliminaron al Chelsea en Stamford Bridge (1-2).

Los octavos de final de la Copa de la Liga fueron testigo del choque de dos entrenadores jóvenes y dos conjuntos plagados de jugadores jóvenes que ven en esta competición la opción de presentarse al mundo. Quizás por ello salieron tan nerviosos.

Los dos equipos salieron muy igualados. Probándose uno a otro, sin saber a ciencia cierta quién era el favorito y quién debía llevar la iniciativa.

El Chelsea lo intentaba algo más por la obligación de jugar en casa, mientras que el Manchester United se agazapaba, buscando aún una identidad ante los grandes que parece perdida desde hace tiempo.

La falta de ocasiones clamaba al cielo en un partido de estas características y solo dos errores encadenados de Marcos Alonso rompieron la igualdad en la primera parte.

El lateral español, presionado en la banda por dos jugadores del United, perdió la pelota, que acabó en los pies de Daniel James. El extremo inglés se adentró en el área y Alonso, con el impulso de enmendar su error, se arrojó sobre el joven, provocando un penalti.

Rashford, que este fin de semana había fallado una pena máxima, asumió la responsabilidad frente a la grada repleta de aficionados del Chelsea. El delantero no se puso nervioso, engañó a Willy Caballero e hizo el 0-1. Ahí murió la primera parte.

Ole Gunnar Solskjaer sonreía en la banda, mientras que Frank Lampard mantenía la calma. Sabía que la segunda parte tenía que ser suya.

Su equipo respondió. El Chelsea se volcó sobre la meta de Sergio Romero, cada vez con más peligro, pero necesitó espacio y velocidad para dar con el empate. Michy Batshuayi se marchó en carrera y sacó un magnífico disparo a la base de un poste. La remontada parecía estar en camino, porque el United no daba señales de vida en ataque.

Todo parecía destinado a que el Chelsea se llevara la victoria y entonces se produjo una falta a 30 metros de su portería. Rashford colocó la pelota como lo hizo en el penalti y, con la misma calma, firmó un disparo seco que fue directo a una escuadra. Un auténtico golazo que recordó a aquellos que Cristiano Ronaldo marcaba en Inglaterra.

Solskjaer volvía a recuperar la ventaja y Lampard ya miraba más cabizbajo al suelo. El United no necesitaba crear más peligro, apenas lo había hecho durante todo el encuentro y no lo iba a hacer con el 1-2 en el marcador. Mientras el Chelsea se desesperaba sin encontrar arriba a Tammy Abraham, el United despejaba balones, uno tras otro hasta que el colegiado pitó el final y confirmó la eliminación del que fuera finalista el año pasado.

La primera decepción en el bolsillo de Lampard y la primera alegría para Solskjaer. Una rivalidad para muchos años que empieza ganando el noruego.

Por su parte, el Aston Villa eliminó al Wolverhampton (2-1), con un gol decisivo del egipcio Ahmed El Mohamady.

El martes se habían disputado los primeros partidos de los octavos.

Entre ellos destacó la victoria 3-1 del Manchester City sobre el Southampton, con tres goles argentinos, uno de Nicolás Otamendi y dos de Sergio Agüero.

 

 


 

Fuente: RosarioN / ESPN / newspaperon.com